viernes, 20 de noviembre de 2015

Revista digital

¿Qué es la obesidad?

La obesidad es una condición física difícil de controlar, que se asocia al exceso de grasa corporal. Este exceso se puede deber a factores ambientales, y además a factores genéticos. 
Se ha descubierto que los genes sí tienen que ver en parte con que una persona sea obesa, pues existen seis genes que otorgan la predisposición, y estos genes indican que la persona tendrá hiperfagia: es un síndrome que hace comer en exceso por la sensación inexplicable de sentir apetito, además la persona come a cualquier hora en grandes cantidades, y de manera rápida. Razones de este síndrome se ligan a trastornos como la bulimia, y a enfermedades como la diabetes e hipertiroidismo. 

Además, están los factores ambientales tales como: 
Hábitos alimentarios: lo más común es que se establezcan a una temprana edad, siguiendo la costumbre familiar.
Etnia: la obesidad se da mayoritariamente en Afroamericanos, latinoamericanos y en poblaciones del Océano Pacífico.
Actividad física: el estilo de vida actual indica que la mayoría de la población mundial lleva una vida sedentaria, que favorece el sobrepeso y la obesidad. 
Estrés: el estrés en situaciones cotidianas, tal como laborales y familiares, altera la liberación de hormonas y la homeostasis corporal que también contribuyen a hábitos alimentarios poco saludables.
  

¿Cómo se mide la obesidad? Se mide a través del  Índice de Masa Corporal (IMC), el que indica que al tener un valor de 30 o mayor, se habla de obesidad. Este IMC se define como el peso de la persona en kilogramos, dividido por el cuadrado de su estatura en metros (kg/m2).


Evolución de obesidad

A fines del siglo XVIII, la obesidad alrededor del mundo era muy escasa, y llamaba tanto la atención, que en lugares como en Inglaterra se conocen casos como el de Daniel Lambert (1770 - 1809) que llegó a pesar 335 kg, en los que la gente pagaba por verlo, pues su aspecto físico se escapaba de lo común y además era querido por todos. 




Otro ejemplo del impacto que generaba mirar a una persona con obesidad, es que en el siglo XIX los afectados eran parte de espectáculos circenses, junto con personas con extrema delgadez.



Hoy en día, lamentablemente, el mundo se ha vuelto obeso y ya no es algo que capte la atención de buena manera. Lo que es considerado como normal hoy, es lo que era considerado como sobrepeso en siglos pasados, y no hay señal de que las cifras de obesidad a nivel mundial vayan a disminuir. 

Cifras mundiales

Si bien las cifras de desnutrición han disminuido en países desarrollados por los hábitos alimentarios, cabe destacar que desde 1980 hasta el presente, es decir, en los últimos 35 años, el número de obesos a nivel mundial ha aumentado a más del doble

Antes, la obesidad era común en países desarrollados, y se mantenían bajas las cifras en el resto de los países. Pero hoy, la situación económica de un país ya no implica tener un porcentaje mayor de  población con sobrepeso como lo hacía antes, ya que esta condición física sigue aumentando en todo el mundo. 

Muchos están de acuerdo con que el avance tecnológico y económico de los últimos años son unos de los culpables del sobrepeso y obesidad. Por un lado la tecnología incita a la población tanto infantil como adulta, a llevar una vida sedentaria al tener consolas, televisores, computadores y celulares inteligentes que cada vez llaman más la atención, y por el otro lado, el trabajo de la gran mayoría implica estar sentado en una oficina por ocho horas diarias, contribuyendo aún más al sedentarismo.


Según cifras de la Organización Mundial de Salud (OMS), en el año 2014 existían en el mundo 1.900 millones de personas con sobrepeso (39% de la población mundial), de las cuales 600 millones eran obesas, correspondiente al 13%  de la población mundial total

De este modo, se puede apreciar cómo ha avanzado, y cómo probablemente siga progresando esta condición a nivel mundial. 



Cambios por la obesidad

Junto con la evolución de la obesidad, se han tenido que crear nuevos objetos para poder ayudar a que la gente obesa pueda vivir cómodamente día a día.
Algunos cambios son en el vestuario, hoy en día existen tiendas especializadas para gente de “talla grande.” Algo que acompaña al vestuario en días lluviosos, son los paraguas, que también han aumentado su tamaño para poder cubrir a la gente obesa, y también han modificado el tamaño de joyas para que los obesos puedan usar. 

También se ha requerido innovar en mueblería, por ejemplo en reclinadores de dos cuerpos para gente obesa, que obviamente pueden soportar más peso. En algunos edificios con puertas giratorias, se ha aumentado el espacio para el ingreso de gente obesa, esta modificación comenzó en Houston, Texas. 
En el ámbito de la salud, han fabricado bicicletas más grandes, pesas que puedan soportar más peso, y elevadores eléctricos en hospitales para poder trasladar a pacientes desde una camilla a una silla de ruedas. Se han creado retretes más grandes también, alargadores de cinturón de seguridad, y muchas cosas más que la gente de peso normal jamás podría imaginar.  


Por el lado macabro, hace 25 años se creó una empresa de ataúdes gigantes para gente obesa, llamada Goliath Caskets, que ha importado ataúdes a varios países por el incremento de la obesidad. 

Países con más obesidad

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó las cifras de sobrepeso y obesidad de todo el mundo, en donde 700 millones de personas resultaron presentar gran índice de masa corporal.
Las regiones que destacan por los altos porcentajes (color rojo) fueron América del Norte y Europa, aunque América latina no queda atrás. De esta última, Argentina, Chile y Uruguay tienen el 60% de su población con sobrepeso, al igual que Venezuela. 

 Si bien antes se pensaba que el problema se concentraba en países de altos ingresos, hoy la obesidad está presente también en pasos de medianos y bajos ingresos. 





Obesidad en mujeres y hombres

Obesidad en mujeres:
La mujer, por razones fisiológicas, es más vulnerable que el hombre a sufrir obesidad a lo largo de su vida. Durante la infancia, la pubertad, el embarazando, el tiempo de lactancia y cuando tenemos la menopausia estamos dentro del grupo de riesgo de sufrir obesidad. 
Los distintos cambios hormonales y físicos que la mujer sufre a lo largo de su vida sumado a ciertas costumbres sociales aumentan la vulnerabilidad de las mujeres a la obesidad.




Obesidad en hombres
En los últimos años, ciertos estudios de obesidad han descubierto algunos hechos inquietantes sobre cómo la obesidad afecta a los hombres y donde el número de obeso ha aumentado durante la última década. 
Los hombres tienden a acumular grasa en la parte superior de su cuerpo y enfermedades relacionadas con la obesidad como la enfermedad cardiaca y la diabetes tipo II tienden a ocurrir más en las personas cuyo peso se acumula en la región superior del cuerpo en lugar de en la parte inferior del cuerpo. 
Los hombres obesos tienden a tener niveles de testosterona más bajos que los hombres con peso normal. No en vano, tener niveles bajos de testosterona se correlaciona con tener diabetes tipo II.
Otros efectos de la obesidad en hombres incluyen: disfunción eréctil, recuento bajo de espermatozoides, movilidad espermática reducida, hiperplasia prostática benigna (agrandamiento de la próstata), y cálculos renales.
Además de todos estos efectos físicos, la obesidad también afecta a la autoestima de los hombres y a sus posibilidades de promoción profesional. Los datos de estudios recientes demuestran que, como las mujeres, los hombres con sobrepeso tienden a sufrir problemas de confianza y tienen menos probabilidades de ser contratados o promovidos que los hombres de peso normal.